20 de mayo de 2009

La Tumba del Rey Mulay Hacen





Cuentan que cuando el rey Muley Hacen fue destronado por su hijo Boabdil, se retiró del mundo refugiándose en la alcazaba de Mondújar. Allí, alejado de todos, pasó sus últimos tiempos, con la única compañia de su favorita, Zoraya y de los hijos habidos con ella. 


Vivía el viejo rey amargado, siempre encerrado en la torre más alta de la fortaleza, mirando sin descanso las altas y lejanas cumbres de Xolair, que mas tarde se llamaría Sierrra Nevada y escuchando las historias que sobre ella le contaba su amada Zoraya. De este modo, concibió el deseo de ser enterrado en ese lugar, lejos de los hombres, con la única compañía del cielo infinito. Y así, sintiendo que su fin se aproximaba pidió que lo sepultaran allí, donde nadie pudiera jamás turbar la paz de su espíritu.


 Y se dice que Zoraya cumplió su deseo, enterrándolo en lo mas alto de la Sierra, entre las nieves eternas, donde solo reina el silencio.