25 de abril de 2009

Barranquismo en el Tajo de Ronda (Málaga)

Tras llegar a Ronda uno de las primeras cosas que queremos hacer es el cañón de Tajo y quedamos con Javi y Rafa Ríos (nadie como él conoce la zona, es de los Molinos), pero el tenía un compromiso con Rafa Cordero y un grupo para este día y no nos pudo acompañar.
A la mañana siguiente con todo preparado y tras dejar el coche de Javi en los Molinos, subimos con el mío a los Baños Árabes.
Allí nos ponemos los neoprenos y todo el material para entrar en al río, sorprendentemente con el agua “limpia”, en contra de lo que esperábamos, (ya que años atrás todas o casi todas las aguas residuales del pueblo se vertían aquí).
Pasamos por debajo del puente Viejo, alucinado de la situación no paramos de echar fotos y con sorpresas de los güiris que nos miran atónitos(a la altura de la Mina, aún más alucinados los turistas que han bajado desde la casa del Rey Moro).
Seguimos hasta la presa que da agua a la central eléctrica que hay en Los Molinos, tras la cual ya vemos el impresionante Puente Nuevo. Pasamos por debajo de él y llegamos al primer rapel, donde colocamos una cuerda en doble que hace de pasamano y que dejaremos allí instalado.
Ya preparados, Javi es el primero en bajar (aseguramos el rapel desde arriba con un dinámico con el otro cabo de la cuerda).A continuación Laura, que de estar parada un rato esperando, tiene frío y las manos congeladas.
Después bajo yo, llevando la maza para quitar unas piedrecillas que hacen que roce la cuerda, pero tengo problemas con el “marchall” teniendo que quitarlo y bajar del tirón. (se me olvidó el pato)
Con unas fotos alucinantes siempre de fondo el Puente Nuevo, seguimos bajando hasta el otro rapel, algo más corto pero muy bonito también. Javi se tira a una poza pero Laura y yo no tenemos muchas ganas de entrar en el agua que esta un poquito fría.
Bajando un poco por el cauce llegamos al Molino restaurado por la Escuela Taller y al coche, donde nos cambiamos de ropa y nos vamos al Clemente donde nos metemos una buena hartá de comer. Una maravilla de día.